¿Cuán probable es que haya vida inteligente en otros planetas?

La respuesta a esta importante pregunta involucra muchos factores físicos y biológicos, y los científicos no están aún seguros de la respuesta. Sabemos que la vida en la Tierra comenzó muy poco después de la formación de nuestro planeta, y que los componentes químicos básicos de la vida pudieron sintetizarse en el medio ambiente primitivo.

También se llegó a la conclusión de que planetas similares a la Tierra pueden ser comunes en el Universo. Esto implica que la vida debería serlo también.

Esto no significa que todo tipo de vida está destinada a ser “inteligente”: no tenemos una idea real sobre qué factores están involucrados en el surgimiento de la vida inteligente, o sobre la longevidad de posibles civilizaciones extraterrestres.

Pero muchos científicos estarían de acuerdo en afirmar que el Universo es tan grande y tan lleno de cosas, que el peso de los números sugiere -casi con certeza- que no estamos solos en el cosmos.

Si descubriremos sus rastros o si seremos capaces de comunicarnos con esas otras formas de vida, es una cuestión completamente diferente.

 

BBCMUNDO

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Hallaca hipocalórica: Navidad sin remordimientos

 

La navidad es la época más esperada para celebrar y compartir con familiares y seres queridos. Sin embargo, este tiempo lleno de fiestassuele ser siempre un reto para aquellas personas que intentan bajar de peso o para quienes desean conservarlo.

Cenas, brindis, hallacas, pernil, pan de jamón, entre otros, estarán en todas las celebraciones. Habrá comidas y bebidas que no suelen ser las más indicadas para quienes se encuentran en dieta.

Afortunadamente, existe una solución para aquellas personas que adoran la comida navideña,pero que no soportan el remordimiento luego de haberla comido.

Ella es la hallaca hipocalórica, este plato típico navideño contiene los mismos ingredientes que la hallaca tradicional sólo que aporta menos grasa y menos calorías.

Como su nombre lo indica, la hallaca hipocalórica es un plato bajo en calorías, que tan solo aporta 321 calorías, 38 gramos de proteína y 15 gramos de grasa, siendo estos excelentes valores en comparación con los que aporta la hallaca normal.

“Puede ser acompañada con una rebanada de pan blanco o de banquete, media taza de ensalada rusa con mayonesa ligera adornada con perejil y un vaso de jugo de frutas mixtas sin azúcar”, explica el Wilson Muñoz, médico cirujano, especialista en nutrición.

He aquí otros consejos para evitar engordar en navidad

Limite la cantidad de bebidas alcohólicas. Además de aportar demasiadas calorías, existen muchas razones de peso para limitar su consumo a una copa por día en el caso de las mujeres o a dos en el caso de los hombres.

Coma despacio saboreando cada bocado y dejando los cubiertos entre uno y otro. Siempre que haya varios platillos para cada tiempo, elija solo uno.

Busque temas de conversación agradables y amenos que distraigan su mente de la comida.

Planee anticipadamente todas sus salidas y festejos, organice su tiempo y prevea todas las situaciones que puedan hacerla sentir ansiosa o preocupada, puesto que estas sensaciones pueden hacerla comer de más.

Haga un poco más de ejercicio del que hace normalmente.

Para preparar hallacas hipocalóricas para una persona se necesita:

– Harina de maíz o maíz pilado – preparada 40 gramos
– Pechuga de pollo sin hueso – 50 gramos
– Carne de res – 50 gramos
– Alcaparras – 1 unidad
– Aceitunas – 1 unidad
– Pasitas – 2 unidades
– Cebollín, pimentón, ajo – 20 gramos
– Mazeite – 15 cc (cucharada sopera)

BBC Mundo: El alcohol intoxica pero puede salvar vidas

Las personas heridas que llegan a la sala de emergencias con alcohol en la sangre tienen menos riesgo de morir en el hospital que aquellos que no están intoxicados, dice un estudio.

La investigación en Estados Unidos, que siguió a más de 190.000 personas tratadas en salas de emergencias, encontró que entre más alcohol tenía un individuo en la sangre, menores sus probabilidades de morir.

Los científicos de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Illinois en Chicago, que publican el estudio en la revista Alcohol, creen que este vínculo podría deberse a un efecto neuroprotector del alcohol.

Sin embargo advierten que el hallazgo no es un “llamado para que la gente consuma alcohol” ya que se sabe que éste incrementa, en primer lugar, el riesgo de sufrir una herida.

Hasta ahora no ha habido estudios que analicen los mecanismos fisiológicos vinculados al alcohol en humanos que han sufrido heridas.

Protección

Según los investigadores, algunos estudios con animales han mostrado que el alcohol podría tener un efecto protector pero los resultados hasta ahora han sido contradictorios.

Para la nueva investigación el doctor Lee Friedman y su equipo utilizaron los datos de los registros de heridas de 190,612 pacientes internados en clínicas de emergencia en el estado de Illinois entre 1995 y 2009.

Al ser admitidos, todos los pacientes habían sido sometidos a pruebas de sangre para medir su contenido de alcohol.

Se encontró que los niveles de alcohol en la sangre variaban desde 0 hasta 0,5%. (En Estados Unidos el límite legal de alcohol en la sangre es de 0,08%).

Entre las personas estudiadas, 6.733 murieron en el hospital.

Los investigadores compararon los niveles de intoxicación con la mortalidad de los pacientes admitidos por heridas que incluían fracturas, lesiones internas y heridas abiertas.

Encontraron que, incluso tomando en cuenta la severidad de la lesión, la intoxicación con alcohol había beneficiado a todos los pacientes, excepto a aquéllos que habían sufrido quemaduras.

Tal como explica el doctor Friedman “en los niveles más altos de concentración de alcohol en la sangre hubo una reducción de casi 50% en las tasas de mortalidad en el hospital”.

“Este beneficio protector persiste incluso después de tomar en cuenta la severidad de una herida y otros factores que se sabe están fuertemente asociados con la mortalidad después de sufrir una lesión”.

“Entre más alcohol tenía la persona en su sistema, mayor el efecto protector” agrega.

Los científicos no saben cuáles son los mecanismos biológicos involucrados en este efecto protector.

Pero tal como señala el investigador, si se logra entender mejor esta asociación quizás sería posible desarrollar un tratamiento que simule este efecto.

“Podríamos tratar a los pacientes después de una herida, ya sea en el campo o cuando llegan al hospital con fármacos que simulen el efecto del alcohol”.

El científico advierte, sin embargo, que este hallazgo no es una llamada para que la gente comience a consumir alcohol.

“El estudio no está alentando a la gente a tomar alcohol” dice el investigador.

“Pero después de que se sufre una lesión, si la persona está intoxicada parece haber un efecto protector bastante sustancial” agrega.

Según la Organización Mundial de la Salud, globalmente el alcohol causa 1,8 millones de muertes cada año y cerca de la mitad de éstas son resultado de heridas causadas por el consumo de alcohol.

Y el problema de las heridas vinculadas al consumo de alcohol es particularmente grave en los países de bajos y medianos ingresos, afirma la organización.

BBC Mundo

NARCOMULA: viaje a todo o nada

Foto Archivo

Sabrina Machado / panored@panodi.com

 Tres viajes al año, durante tres años, fue el promedio de Luis Alberto (nombre ficticio), quien, haciendo caso omiso a los riesgos, tomó su pasaporte con rumbo a Europa, para regresar a los pocos días con una cantidad considerable de euros, en efectivo. Suma que le permitía gozar de una vida más cómoda, de la que ya llevaba, en la zona de Bello Monte, sector clase media de la ciudad capital. Ni siquiera el hecho de caer preso en su primer viaje hizo que desistiera de estas incursiones. El hombre de 32 años estaba convencido que ser narcomula era “súper fácil”, dinero rápido, viajes al exterior y poco tiempo invertido. “Te vas el viernes y regresas el martes a continuar con tus actividades rutinarias y algo más de dinero”.
Desde hace un año dejó este nuevo “oficio” que ejerció desde el 2006. Al regresar de un viaje a España, con su socio, una comisión de la división contra Drogas del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalística lo esperaba en el aeropuerto internacional Simón Bolívar, de Maiquetía, en el estado Vargas.
Fue interrogado, revisado exhaustivamente, le practicaron radiografías, tanto a él como a su acompañante, pero no encontraron nada. La droga había sido evacuada dos días antes en España. Sin embargo, el procedimiento le indicó que las autoridades ya conocían de sus actividades y lo estaban vigilando. La posibilidad de volver a pisar una cárcel lo acobardó, y más una venezolana.
Luis Alberto encaja en el perfil promedio de los narcomulas venezolanos, que salen de los aeropuertos internacionales de Venezuela, cargados con una cierta cantidad de cocaína, sustancia que generalmente es la que más demanda tiene, aunque la mejor pagada en el mercado es la heroína.
Es un hombre clase media, de buenos padres, sin necesidades elementales que cubrir, casado, con un bebé de apenas nueve meses. Jamás ha trabajado en una actividad regular, ganando un salario de 15 y último. Tampoco tiene una profesión, pero vive en una muy buena casa, con un buen carro y moto de alta cilindrada. Sin embargo, desea más dinero.
La ventaja de Luis Alberto, en comparación con otros hombres, es que siempre ha viajado al exterior, tiene nacionalidad estadounidense, es decir, posee visa, y un pasaporte sellado innumerables veces por distintos servicios de migraciones. Tiene la experiencia para moverse sin temores en los terminales internacionales; además conoce de memoria la rutina de los chequeos y posee los contactos necesarios para tratar de salir bien librado en cada viaje.
Esta condición es casi que la demanda sine qua non para dedicarse a esta actividad ilegal, en vista de que la seguridad será el principal aval (entre comillas) para no ser ni siquiera percibido por algún funcionario aeroportuario y, evitar sometimientos a interrogatorios y evaluaciones físicas, única manera de determinar si la persona lleva en su organismo dediles.
El experto criminólogo Javier Gorriño admite que es difícil detectar a los narcomulas en los aeropuertos, por ello, ya algunas aerolíneas le han otorgado entrenamiento a su personal, especialmente a las aeromozas, para vigilar la actitud de los pasajeros, ya que es “extraño” que una persona no consuma ni siquiera agua durante un viaje, por más corto que sea, no es el comportamiento habitual del viajero.
“La única manera de detectarlos es por los rayos X y por algunas actitudes, como que no pueden tragar ni alimentos ni bebidas, no consumen nada, ni refresco y cuando lo abordan las aeromozas se ponen algo nerviosos. Generalmente viajan en pareja, para que la travesía parezca más corta, generen menos suspicacia y puedan manejar mejor los nervios”, explicó el experto.
Agregó que el narcomula promedio es un hombre joven —aunque también hay mujeres vinculadas con estas actividades— muchas veces estudiantes universitarios, que han viajado en otras oportunidades, y son captado sobre todo en locales nocturnos. Los sujetos les prometen dinero rápido, sin riesgo, y le pagan el viaje y la estadía. Para tranquilizar a los padres les indican que digan que ganaron un viaje al exterior con la universidad o con un concurso promocionado por alguna empresa.
“Lo lamentable es que muchas veces son jóvenes con futuros brillantes, que arriesgan sus vidas de manera innecesaria, ya que con solo explotar un dedil tienen garantizada la muerte, además del riesgo de la cárcel, esto sin contar que en muchas ocasiones son los propios narcos los que los entregan a las autoridades, porque no les conviene una relación duradera, para que no conozcan los pormenores del negocio”, acotó Gorriño.
Luis Alberto escogió para sus viajes uno de los destinos predilectos de los narcomulas latinoamericanos: España e Italia, aunque Holanda y Estados Unidos también tienen gran demanda, según explicó un funcionario de la policía científica, quien acotó que —en líneas generales— los narcos otorgan un 30% del valor real de la droga a las mulas, a pesar de que son ellos los que corren con todos los riesgos. “Algunos ni siquiera eso, los llevan engañados y después los abandonan en el país extranjero, a veces hasta sin pasaportes”.
La primera vez que Luis viajó al exterior, en calidad de narcomula, tenía 26 años. Conoció un contacto que lo convenció de la facilidad de la encomienda, le explicó cómo era el procedimiento y a quien debía sobornar en el aeropuerto para no tener ningún problema con las máquinas de rayos X.
Viajó un primero de mayo, en compañía de cuatro hombres y su esposa, quien se negó en varias oportunidades, pero al final se dejó convencer por el hombre. Él llevaba dentro de su organismo un kilo 100 gramos y ella 900 gramos. La droga sería vendida por cuatro veces su valor en el mercado nacional.
El destino era Italia. La pareja vendió —entre otras pertenencias— su vehículo Fiat Palio para cubrir los gastos de los pasajes, de los dos kilos de drogas, el soborno al funcionario y la estadía. Ellos no tendrían mayores intermediarios. En el país trasalpino los esperaba el comprador, quien se encargaría de pagar en efectivo. “Nada de transferencias, ni cheques”.
Salieron de Venezuela sin ningún inconveniente. El pago al funcionario aeroportuario garantizó que los rayos X perdieran su fiabilidad. Pasaron por los cuatro controles de Maiquetía sin problemas, ni sobresaltos. Todo parecía ser sumamente fácil.
Sin embargo, en Italia una de las personas del grupo se mostró nerviosa y todos fueron detenidos. Enseguida les ofrecieron de beber un refresco, invitación que fue rechazada por las seis personas. Once viajeros fueron interrogados y sometidos a radiografías. “Solo la cuarta vez que me la hicieron se vieron los dediles”, recuerda Luis Alberto, un hombre alto, de 1,88 metros, corpulento, de buen parecido.
En el país europeo estuvo ocho meses detenido. Siempre representado por un abogado público. Nunca recibió la visita de un familiar, solo mantuvo contacto telefónico con su hermano durante su estadía en la cárcel italiana. De su esposa conocía a través de cartas. Ella estaba recluida en otro penal. Su única compañía durante este tiempo fueron los cuatro hombres que viajaron con él.
Su único consuelo durante este tiempo fue que las cárceles europeas no guardan relación con las venezolanas. “Jamás se podrán comparar los niveles de violencia”. Además, el hecho de haber puesto en riesgo su propia vida al ingerir dediles contentivos de drogas les daba una consideración especial y estaban aparte de la población ordinaria. Sin dejar de tomar en cuenta que “nos tenían cierto respeto por ser venezolanos, ya que los demás presos sabían que aquí se matan todos los días con chuzos y armas en las cárceles”.
Salió a finales de diciembre, llegó a Venezuela sin haber sido sentenciado y aquí tampoco se prosiguió el proceso. Durante dos años estuvo dedicado a otras actividades ilícitas y fundó un gimnasio con varios socios. Comenzó a viajar recurrentemente a España para comprar mercancía para el local, al verlo fácil del proceso, decidió reincidir. Esta vez lo acompañaban los socios, su esposa no quiso volverse a exponer.
No le fue difícil retomar la rutina de las uvas, torontos, gelatinas y protectores estomacales. Asegura que con prepararse una semana antes basta para que el organismo se adapte a la presencia de los dediles. Nunca sintió temor porque una cápsula se reventara, ya que “tienes que buscar a un experto para que te los prepare. Yo siempre trabajé con el mismo, un sujeto de Coche (zona sur de Caracas), era un sádico”.
Sus viajes los realizaba ahora con uno o dos de sus socios, iban con droga y regresaban con productos metabólicos para el gimnasio. La empresa estaba registrada y tenía todos los documentos en regla, era capaz de pasar cualquier inspección. “No solo era mi negocio, sino la fachada perfecta para los viajes. Durante esos tres años no quise arriesgar mucho y viajaba cada tres o cuatro meses, no podía arriesgarme a volver a caer otra vez, ya tenía antecedentes en Italia”, asegura el hombre en modo de reflexión.
Al preguntarle si nunca tuvo miedo a morir, afirma: “Ése es el riesgo que se corre”. Por los momentos comparte con su esposa y su bebé, dedicado a actividades menos lucrativas, quizás más seguras en el país, pero la tentación siempre está latente. Los euros son un trofeo difícil de despreciar para hombres de pocas convicciones.

“Solo limpian los cementerios en las fechas especiales”

Cementerios en el olvido

Basura, escombros y urnas profanadas se observan en los pasillos del cementerio Corazón de Jesús, ubicado en la avenida La Limpia. Al conmemorarse hoy el Día de los Difuntos, familiares asisten a los camposantos para honrar la memoria de sus seres queridos.

En un recorrido efectuado por estos lugares, los ciudadanos afirmaron que los trabajadores del barrido manual solo se hacen presentes en las fechas de mayores visitas.
“No puede ser que el lugar donde reposan los restos de nuestros familiares esté en condiciones tan devastadoras. Solo limpian los cementerios en fechas especiales”, expresó Nadia Pérez, quien visita desde hace cinco años la tumba de su madre en el “Corazón de Jesús”.

Los familiares que acuden al cementerio La Chinita, ubicado en San Francisco, denunciaron otra situación. “Es lamentable llegar al lugar donde descansan nuestros familiares y no encontrar las imágenes religiosas, los regalos(…) en los días festivos los delincuentes aprovechan”, contó Karla Pérez, quien visita a su hermana fallecida hace tres años.

En el Día de los Difuntos, la vendedora de flores, Kathiusca Díaz, contó que la gente adorna las lápidas de los niños con globos y juguetes, mientras que a las madres les llevan mariachis y santos.
En los cementerios también se observan algunos personajes curiosos, como las llamadas plañideras o dolorosas (mujeres que cobran para llorar a los difuntos).

El albañil José González describió que estas mujeres se cubren con un velo negro, se meten entre la multitud y “aprovechan para ganar su dinerito prestando su llanto”, sobre todo en funerales wayuu.

El director de Servicios Públicos de la Alcaldía de Maracaibo, Javier Alarcón, informó que en las últimas semanas han retirado gran cantidad de desechos de los cementerios para ofrecer óptimas condiciones.
“Efectivos de Polimaracaibo patrullarán en las inmediaciones de los cementerios en esta fecha para resguardar la integridad de los visitantes”, dijo.

Hoy cumpliría 71 años el “Cantor del Pueblo” Alí Primera

Ali Primera, el “Cantor del Pueblo”

Alí Rafael Primera Rosell nació en Coro, Venezuela, el 31 de octubre de 1941 y falleció en Caracas el 16 de febrero de 1985. Alí Primera fue un músico, compositor, poeta y activista político comunista venezolano. Entre sus principales canciones están: “Casas de cartón”, “Abrebrecha”, “Mama Pancha”, entre muchas otras.

Bautizado como Alí Rafael Primera Rosell, Alí porque sus abuelos fueron árabes y Primera Rosell por sus padres Antonio Primera y Carmen Adela Rosell. Pobre desde la cuna y huérfano de padre a los tres años. Su padre, quien se desempeñaba como funcionario en Coro, murió accidentalmente durante un tiroteo que se produjo durante el intento de fuga de la cárcel de dicha ciudad de unos prisioneros (1945). A raíz de la muerte de su padre, siendo aún muy joven, Alí acompañó a su madre y a sus 2 hermanos en un peregrinaje por diferentes pueblos de la península de Paraguaná que incluyeron San José, Caja de Agua, donde termina su educación primaria; Las Piedras y finalmente, el barrio La Vela, hoy conocido como Sector Alí Primera en el Municipio Los Taques, cerca de Punto Fijo. En dicho poblado, dada la miseria que vivían Alí y su familia, se desempeña en varios oficios: desde limpiabotas a los seis años hasta boxeador, trabajos que no lo desanimaron para continuar sus estudios.

En 1960 en búsqueda de mejoras en su calidad de vida, él y su familia, se trasladan a Caracas donde se inscribe en el “Liceo Caracas” para completar su educación. En 1964, tras culminar el bachillerato ingresa a la Universidad Central de Venezuela, para estudiar química en la Facultad de Ciencias. Durante su vida universitaria, en los patios de esta máxima casa de estudios, inició la carrera como cantante y compositor, primero como una afición y paulatinamente, como una actividad a tiempo completo. Sus primeras canciones, Humanidad y No basta rezar, presentada esta última en el Festival de la Canción de Protesta organizado por la Universidad de Los Andes (1967), lo proyectan a la fama…

Entre 1969 y 1973 permanece en Europa gracias a una beca que le otorga en 1968 el Partido Comunista de Venezuela (PCV) para continuar sus estudios en Rumanía. En Europa, para ganarse el sustento lavaba platos y en ocasiones lograba cantar en sitios en que se respetaba su trabajo. En un estudio en Alemania graba su primer disco, titulado Gente de mi tierra. Las composiciones de Alí recogen el sufrimiento del pueblo desgastado por la pobreza y la desigualdad social, por lo que rápidamente cala en el sentir de la gente y se convierte en el “Cantor del Pueblo”. Sin embargo, aunque en poco tiempo los sectores más necesitados de la sociedad venezolana se identificaron con sus canciones, Alí fue objeto de un veto por parte de los medios de comunicación y el gobierno de turno en Venezuela, debido al radicalismo de los temas expuestos en las mismas, lo que lo llevó a fundar su propio sello disquero, Cigarrón, para buscarle difusión a sus composiciones. Para la distribución comercial de las mismas, se apoya en la compañía discográfica Promus.

“En Europa el mundo se me hacía chiquito aún con los latinoamericanos. Yo lavaba platos por no vender mi canto y a veces lograba cantar en sitios donde realmente se respetaba mi canción…”, diría años después siendo ya una personalidad en el mundo de la música. Luego de militar en la Juventud Comunista de Venezuela (JCV) y en el Partido Comunista de Venezuela (PCV), colaboró en los inicios políticos de un nuevo partido denominado Movimiento al Socialismo (MAS), acompañando y trabajando durante la primera campaña electoral de José Vicente Rangel (1973), aunque jamás dejó de ser militante del (PCV). Para este entonces, ya figuraba como uno de los principales compositores y cantantes populares no sólo del país sino de Latinoamérica. Desde 1973 hasta la fecha de su muerte, grabó 13 discos de larga duración y participó en numerosos festivales en toda América Latina. Entre las canciones más conocidas de Alí se encuentran Paraguaná, paraguanera, José Leonardo, Techos de cartón (esta canción fue regrabada por otros cantantes latinoamericanos, como Soledad Bravo, Guanaguá, Los Guaraguao, el cantautor mexicano Marco Antonio Solís y la banda española de punk-rock Reincidentes), Cruz Salmerón Acosta (dedicada al poeta venezolano del mismo nombre), Reverón (en memoria del pintor Armando Reverón), Flora y Ceferino, Canción mansa para un pueblo bravo (tema musical de la película homónima), y Sombrero azul dedicada al pueblo salvadoreño.

Alí se presentó en fábricas, liceos, sindicatos, y frecuentaba el Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela, su casa de estudios.

Se valió de su buen gusto y notable intuición, sin dejar a un lado una buena dosis de audacia, para componer melodías que eran un llamado al combate. Su canto se multiplicó en defensa de la humanidad.

Dos grandes estudiosos de Alí Primera, Jesús Franquis y Andrés Castillo, coinciden en que, aun cuando su obra fue considerada dentro de la canción protesta, que fructificó en Venezuela entre 1970 y 1980, Primera insistió en denominarla siempre Canción Necesaria.

El propio Alí señaló, en una entrevista: “Nuestro canto no es de protesta, porque no hacemos una canción por malcriadez, no la tomamos para encumbrarnos ni hacernos millonarios, es una canción necesaria”.

Y agregó: “Cada día nos motiva a hacerla más profunda, pues un hombre armado de una canción y una poesía humana, es un hombre desarmado para la envidia y para ser un hombre malo”.

“No canto porque existe la miseria, sino porque existe la posibilidad de borrarla, de erradicarla de la faz de la tierra”.

En Barquisimeto conoce a su futura esposa, Sol Musset), la cual venía de ganar el concurso de “La Voz Liceista” y se presentaba en el festival “Los Venezolanos Primero” en el año de 1977. Tuvo cuatro hijos con Sol Musset: Sandino, Servando, Florentino y Juan Simón. Además ya había procreado dos hijas con Tarja Osenius en su viaje a Suecia, María Fernanda “Shimpi”, hoy residente en Canadá, y María Angela “Marimba” y con la venezolana Noelia Pérez tuvo a su hijo Jorge Primera Pérez, nacido el 8 de febrero de 1977. Alí Primera, con gran sinceridad, cultivó la amistad de un viejo trovador del occidente del país, en el Estado Zulia, en Maracaibo,”El cantor de todos los tiempos”, Armando Molero, a quién dedicó, así como a su esposa, Josefina Leal de Molero, algunas de sus inspiraciones mas sentidas
Su muerte se produjo el 16 de febrero de 1985 en un lamentable accidente automovilístico, ocurrido en la Autopista Valle-Coche de Caracas, que envuelve de luto al pueblo de Venezuela. Antes de su fallecimiento, Alí Primera emprendió a finales de 1984 un nuevo proyecto discográfico en el que combinaría los temas presentes siempre en sus composiciones con ritmos que nunca había interpretado, entre ellos la gaita zuliana.

Las pistas musicales habían sido grabadas y Primera solo había puesto la voz a cuatro de ellas. Al momento de su accidente, Alí venía de una sesión de grabación. Semanas después de su muerte, un hermano de Alí llamado José Primera mejor conocido por su nombre artístico como José Montecano (también cantante, músico y compositor) se ocupó de completar el proyecto acompañado de sus sobrinos. El álbum, que fue llamado Por Si No Lo Sabía, tuvo algún éxito y fue el primero y único que se promocionó en televisión, medio en el cual Alí siempre fue censurado.

Al año siguiente, la disquera Cigarrón acordó editar el álbum Alí ¡En Vivo!, un trabajo grabado pocos años antes en el Auditorio Magdalena Seijas del Instituto Universitario Pedagógico de Barquisimeto. La presentación, en la cual Primera incluyó el Himno Nacional de Venezuela (Gloria Al Bravo Pueblo), fue realizada para celebrar el aniversario de un programa radial de música de protesta latinoamericana.

Aunque el gobierno de Venezuela declaró en 2005 su música como Patrimonio Nacional, la realidad es que los derechos de sus discos fueron cedidos años atrás a la extinta disquera venezolana Top Hits los cuales a su vez, fueron adquiridos por la disquera mexicana Balboa Records.

Tomado de: http://www.buenamusica.com