Lavar los platos no elimina el norovirus, que provoca problemas estomacales, según un estudio

noro

Los lavaplatos comerciales pueden matar las bacterias cotidianas, pero no el norovirus, la causa de gastroenteritis y de muchas enfermedades transmitidas por los alimentos en todo el mundo, según un estudio reciente y una publicación de HealthDay News.

Aunque las directrices de la industria de los restaurantes para la limpieza de los platos y los cubiertos eliminan las bacterias, no son efectivas contra el norovirus, señalaron investigadores de la Universidad Estatal de Ohio. Hallaron que el virus puede soportar el lavado tanto manual como mecánico.

“Sabemos que cuando los establecimientos alimentarios públicos siguen los protocolos de limpieza, hacen un muy buen trabajo al eliminar las bacterias”, aseguró en un comunicado de prensa de la universidad el líder del estudio Melvin Pascall, profesor asociado del departamento de ciencias y tecnologías alimentarias. “Ahora podemos ver que los protocolos son menos efectivos para eliminar y matar los virus, y esto podría ayudar a explicar por qué todavía hay tantas enfermedades provocadas por la contaminación cruzada de los alimentos”.

Para el estudio, que aparece en una edición reciente de la revista PLoS One, los investigadores contaminaron crema de queso y leche desnatada con un norovirus, con E. coli o con Listeria, tres causas comunes de enfermedades transmitidas por los alimentos. Entonces, se aplicó esos productos lácteos a utensilios de acero inoxidable, a platos de cerámica y a vasos. Los utensilios se lavaron a mano o en un lavaplatos siguiendo los protocolos de higienización que usan cloro y un compuesto de amonio cuaternario (un detergente germicida).

Tanto lavar a mano como en el lavaplatos redujo a la E. coli y a la Listeria a niveles seguros. Aunque los lavaplatos fueron más efectivos para eliminar bacterias y virus potencialmente nocivos, los investigadores hallaron que ninguno de los dos métodos de limpieza logró reducir la presencia del norovirus.

“Aunque los protocolos pudieron matar algunos de los virus, el norovirus es altamente contagioso, e infectar a los humanos conlleva apenas unas cuantas partículas virales”, anotó Jianrong Li, profesor asistente de virología alimentaria. “Estos resultados indicarían que ni los detergentes ni los desinfectantes usados en los protocolos actuales de limpieza son efectivos contra el norovirus en las concentraciones en que se usan actualmente”.

“La higienización y manejo adecuados siguen siendo el factor individual más importante para prevenir la contaminación cruzada de los alimentos y los platos en los establecimientos que ofrecen comida”, enfatizó Pascall. “Sin embargo, parece que debemos identificar mejores agentes o métodos para reducir significativamente la presencia del norovirus, y trabajar para actualizar los protocolos”.

Los investigadores anotaron que el norovirus es responsable del 90 por ciento de los casos no bacterianos de brotes de gastroenteritis.

El norovirus, que puede contaminar los alimentos o el agua con facilidad, se propaga rápidamente en poblaciones confinadas, por ejemplo en los cruceros, los dormitorios y las prisiones. Según los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC) de EE. UU., cada año el norovirus provoca un estimado de 91,000 visitas a la sala de emergencias y 23,000 hospitalizaciones por diarrea grave entre los niños menores de cinco años.

Los investigadores dijeron que planean evaluar la efectividad de los métodos de limpieza contra los virus de la hepatitis A y de la influenza.

Panorama.com

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Beber alcohol durante el embarazo puede afectar al coeficiente intelectual del niño: estudio

Niveles relativamente pequeños de exposición al alcohol en el útero pueden afectar al coeficiente intelectual (IQ) del niño, según un nuevo estudio dirigido por investigadores de las universidades de Bristol y Oxford (Reino Unido) con datos de más de 4.000 madres y sus hijos, publicado este miércoles en ‘Plos One’.

En la investigación, se halló que cuatro variantes genéticas de los genes metabolizadores del alcohol entre los 4.167 niños estaban fuertemente relacionadas con un menor coeficiente intelectual a los 8 años de edad. El IQ del niño era en promedio era casi dos puntos menos por modificación genética que poseían, según los autores del estudio, que sólo observaron este defecto en los hijos de las mujeres bebedoras moderadas, informó Europa Press.

No hubo un efecto evidente en los niños cuyas madres se abstuvieron durante el embarazo, lo que sugiere que fue la exposición al alcohol en el útero lo que conducía a la diferencia en el coeficiente intelectual del niño. Los grandes bebedores no se incluyeron en el estudio, que analizó a mujeres a las 18 y 32 semanas de gestación y tomó como equivalente a una unidad de alcohol, una bebida.

Cuando una persona bebe alcohol, el etanol se convierte en acetaldehído por un grupo de enzimas. Las variaciones en los genes que codifican estas enzimas conducen a diferencias en su capacidad de metabolizar el etanol. En “metabolizadores lentos”, los niveles máximos de alcohol pueden ser más altos y persisten durante más tiempo que en “metabolizadores rápidos”, ya que se cree que metabolizar rápidamente el etanol protege conta del desarrollo anormal del cerebro en bebés, ya que llega menos alcohol al feto.

“Nuestros resultados sugieren que incluso a niveles de consumo de alcohol que se consideran normalmente inofensivos, se pueden detectar diferencias en el coeficiente intelectual infantil, puesto que depende de la capacidad del feto para borrar este alcohol. Esto evidencia que incluso en estos niveles moderados, el alcohol está influyendo en el desarrollo del cerebro fetal”, afirmó el director de la investigación, el doctor Ron Gray, de la Universidad de Oxford, que dirigió la investigación.

Agencias / España / Panorama

Médicos podrían detectar cáncer en 20 minutos con un microchip: estudio

Con chip se predice el 

cáncer

Un nuevo dispositivo portátil permite la detección de muestras de microARN de un tamaño muy reducido en tan sólo 20 minutos, por lo que al disminuir el tiempo y la cantidad de muestra necesaria para la detección, establece las bases para determinar las etapas iniciales del diagnóstico de enfermedades como el cáncer y el alzhéimer, según el trabajo de un equipo de investigadores del Instituto de Ciencias Avanzadas RIKEN, publicado en Plos One.

La concentración de microARN en los fluidos corporales aumenta con la progresión de enfermedades como el cáncer y el alzhéimer, por lo que su detección puede ser la clave para un diagnóstico más rápido y preciso.

En la actualidad existen sistemas para llevar a cabo este diagnóstico, pero requieren días y únicamente las puede emplear personal capacitado, haciéndolas poco prácticas para su uso en muchas situaciones de la práctica clínica, informó el diario ABC.

Sólo 20 minutos

En una investigación previa, este mismo equipo desarrolló un dispositivo con forma de un microchip, pero requería una cantidad de muestra demasiado grande para su aplicación práctica. El nuevo, que también utiliza PDMS como una bomba de aire, mejora drásticamente la sensibilidad del método.

La sensibilidad de esta técnica reduce la cantidad de muestra necesaria para el diagnóstico de sólo 0,25 attomoles (10-18 mol), una mejora de mil veces sobre el modelo anterior del equipo. Junto con su tiempo de detección de sólo 20 minutos, estas propiedades hacen que sea el dispositivo ideal para su uso en entornos con recursos escasos.

Agencias / España / Panrama