YouTube recuerda el año 2012 con un divertido video muy “Gangnam style”

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YouTube publicó un vídeo para rememorar sus mayores éxitos del año 2012 con el inevitable Psy, el cantante coreano cuyo video “Gangman style” fue reproducido casi 1.000 millones de veces, pero también con el grupo Walk off the Earth y otras estrellas del pop anglosajón.

La retrospectiva (www.youtube.com/theyearinreview) ya había sido reproducida el miércoles más de 18 millones de veces, tan sólo un día después de su difusión.

Con un fondo musical de Walk off the Earth, con cinco músicos tocando la misma guitarra, “Gangnam Style” y “Call Me Maybe”, un tema de la joven canadiense Carly Rae Jepsen, el video pasa revista en cuatro minutos a los grandes momentos del año en YouTube.

Se ven entre otros al austríaco Felix Baumgartner, primer y único paracaidista en haber cruzado la barrera del sonido en caída libre, y el aterrizaje en Marte de Curiosity, el robot de la Nasa.

Considerado ya como el video más popular de la joven historia de YouTube, “Gangnam Style” fue reproducido 971 millones de veces hasta este miércoles y podría superar los 1.000 millones a finales de diciembre.
“Casi todo lo que está en la lista [de los videos más reproducidos¿ fue creado por profesionales para un público online” explicó a la AFP el responsable de tendencias de YouTube, Kevin Allocca.

En cambio “hace algunos años, los videos caseros y divertidos (…) eran los que triunfaban”, añadió.
Los internautas miran videos de Youtube durante más de 4.000 millones de horas cada mes, según esta página web, propiedad de Google.

Panorama.com

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“Gangnam Style” se convirtió en el video mas visto en la historia de YouTube

Foto: Archivo

El vídeo de «Gangnam Style» del rapero coreano Psy se ha convertido en el más visto de toda la historia de Youtube. Le ha arrebatado el sitial de honor al cantante canadiense Justin Bieber que hasta ahora se llevaba la palma con su vídeo de «Baby».

Hasta el momento —y contando—, el tema de Psy ha conseguido unas 805.055.375 desde que fue subido a Youtube en julio de este año. Por lo tanto no solo le quita el puesto a Bieber —que había alcanzado las 803.732.561 vistas—, sino que lo ha conseguido más rápido.

El tema de Bieber había obtenido todas estas vistas desde el 19 de febrero de 2010, es decir, hace dos años. Psy, sin embargo, ha conseguido más clics en solo cinco meses.

El coreano de 34 años sigue así en la cresta de su popularidad con su «baile del caballo» y este tema que toma su título de un distrito lujoso de Seúl.

El vídeo ha tenido numerosas parodias, desde un cuerpo de Marines de los Estados Unidos a un grupo de españoles que hicieron su propia versión titulada «En el paro estoy».

Globovisión

Algunas razones para grabar Egovídeos eróticos

Grabar videos eroticos en pareja

Lo hacemos porque podemos

Hace ya varios años todos vamos con una o dos cámaras por la vida, una en el teléfono por supuesto. Pero, además, en el ordenador tenemos otra con toda seguridad. A estas alturas, los que hayan caído en la tentación del Ipad 2, tendrán un par de ellas, y así. La mayoría de los adolescentes nunca han vivido sin llevar una cámara encima las 24 horas. Vamos, ni se les ocurriría la posibilidad de tener un móvil sin cámara. (2 de cada 3 adolescentes tiene teléfono móvil, en la mayoría de los casos un terminal de altas prestaciones, dice un informe del Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación INTECO).

Si ahora se acumulan más bits que nunca de grabaciones privadas y hasta privadísimas es porque podemos, porque se ha democratizado una tecnología que nos permite ir dejando constancia de todos y cada uno de nuestros actos, de los públicos y hasta de los más íntimo si así lo deseamos. Parece obvio, y lo es, pero hace apenas diez años grabar un vídeo suponía todo un montaje y un alarde de dominio tecnológico.

Estamos obsesionados por crear (y publicar) contenidos

Un investigador de la Universidad de Stanford, el profesor Clifford Nass sostiene que la obsesión del hombre moderno es crear contenidos y lanzarlos a la red. Todos tenemos algo que decir o que enseñar, y en esta carrera por ver quién publica más y mejor, la competencia es dura. Para hacerse con una milésima parte de la atención del personal y conseguir un minuto de gloria hay que apostar fuerte. Los contenidos sexuales casi siempre triunfan. Y no es que el propósito sea siempre que nuestro vídeo se haga público (aunque hay quién los cuelga en Youtube con clara vocación de luchar por el efímero éxito en Internet), pero aún cuando grabamos un vídeo para un único destinatario sabemos que esa persona también será difícil de impresionar porque está sobre expuesta a los estímulos de la red.

Deseamos gustar

Todos queremos gustar. Es un deseo universal. Hemos sobrevivido a años de culto al cuerpo, a horas de gimnasio. Inversiones más o menos importantes en depilaciones varias, tatuajes, morenos. Parece normal que todo esto haya que enseñarlo. Los que han intentado grabarse a sí mismos o hacerse auto fotos saben que las cámaras las carga el diablo. No hay manera de parar de experimentar hasta conseguir la mejor versión de nosotros mismos. Después de tanto esfuerzo y producción, necesitamos que alguien juzgue nuestro trabajo.

Suponemos que todos lo hacen

Un informe del Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación (Inteco) publicado en noviembre de 2011 asegura que 1,5% de los menores de 10 a 16 años envía mensajes con imágenes incluidas de contenido erótico o sexual. Mientras que un 4,3% las recibe. Entre los adultos, un 42,8% de las personas de 18 a 24 años declaró en una encuesta de la Universidad de Michigan que compartía contenidos íntimos. Así que para quién esté en el mercado de la seducción, se trata de luchar en igualdad de condiciones y compartir imágenes de alto voltaje.

Se nos ha dicho que: “Los hombres necesitan estímulos visuales y están sobre expuestos a la pornografía”

Esto lo hemos leído en cientos de libros y artículos de sexo. Si no es una afirmación cierta, animo a los aludidos a que nos saquen del error. Si convenimos que ellos están sobre expuestos a la pornografía, habrá que montarse un estudio en casa para estar a la altura. A más de un sexólogo le he oído decir que el hecho de que el primer contacto con el sexo que tienen muchos chicos sea a través de la pornografía eleva sus expectativas de un modo tal que muchos aspiran a tener unos penes de unas dimensiones poco reales o un desempeño sexual de una duración poco probable. Del otro lado, hay muchas chicas jugando a ser actrices porno.

Las parejas de largo recorrido necesitan fantasía

Otro de los perfiles que comparten sus intimidades a través de vídeos son precisamente los que ya llevan mucho recorrido como pareja. Una vez que se acostumbran uno al otro, necesitan de vez en cuando ir más allá para mantener la chispa. Es, sin duda, una buena causa.

Los peligros de ir dejando nuestras pasiones grabadas en vídeos que enviamos a otras personas son dos. Por un lado, el amor, en muchos casos se acaba, desafortunadamente, no siempre de buenas maneras. Según los expertos, la mayoría de las veces quien difunde el material privado es una expareja despechada. El modus operandi consiste en colgar el vídeo en las redes sociales o en páginas especializadas en este tipo de contenidos.

El otro peligro tiene que ver con la naturaleza de la propia tecnología que nos ayuda a convertirnos en ‘vouyeurs‘ de nosotros mismos. Nunca habíamos tenido a mano una herramienta tan potente para difundir, con o sin nuestro consentimiento, un contenido por el mundo en tan poco tiempo. En este momento transitamos de un momento naif, de enamoramiento de la tecnología social, a otro de desconfianza absoluta hacia las redes sociales. Después del bandazo, probablemente llegaremos al punto medio, la prudencia. Seguiremos grabando pero compartiremos con menos alegría.